Aston Villa se metió en las semifinales de la Europa League con una goleada 4-0 sobre Bologna en Villa Park y un global demoledor de 6-1. En una noche cargada de autoridad, Emiliano Martínez volvió a ser una pieza determinante para sostener la estructura del equipo inglés. 

Aunque el resultado terminó siendo amplio, hubo dos momentos en los que el partido todavía respiraba incertidumbre. Ahí apareció "Dibu" Martínez, que respondió con dos atajadas vitales y evitó que el rival encontrara un gol que pudiera alterar el desarrollo del encuentro. 

Su actuación también tuvo valor por el contexto. Venía de una molestia física en la entrada en calor del último partido de Premier League y había quedado una señal de alarma alrededor de su estado, por lo que este regreso sólido transmitió tranquilidad en un momento sensible de la temporada. 

Además del arquero, también hubo presencia argentina en ataque. Emiliano Buendía tuvo participación directa en la producción ofensiva de un equipo que ahora vuelve a ilusionarse con un título internacional que no consigue desde hace 25 años. 

Un arquero que cambia partidos

Lo que hizo "Dibu" Martínez no se mide solo por dos atajadas. Su peso está en otra parte: aparece cuando el partido todavía puede torcerse, sostiene al equipo en los pasajes de duda y después deja que el resultado se explique por la superioridad general. Ahí radica buena parte de su valor.